| El cantautor León Gieco estrenó los
temas de su última producción discográfica "Bandidos rurales" y también
interpretó buena parte de sus clásicos en el teatro Sky Opera, en dos conciertos a sala
llena, dedicados a la memoria de George Harrison, fallecido el jueves último.
Por espacio de casi tres horas y media, Gieco, secundado por su banda, brindó un
concierto a pleno, con distintos climas que fueron creciendo a media que se fue
desarrollando el espectáculo.
Durante la primera parte se dedicó al estreno de su álbum "Bandidos rurales",
en un recital más acústico y sereno, aunque con una cuota alta de vibración
especialmente por el mensaje de sus letras.
"Buenos Aires de tus amores", "Sin querer", "Las madres del
amor", "La guitarra", "De igual a igual", "La memoria"
y el tema que le da título al CD, "Bandidos rurales", fueron los más
ovacionados por una platea madura y dedicada a escuchar al cantautor.
"En una época de tanta violencia, lamento sólo hacer canciones", sentenció el
músico nacido en Cañada Rosquín, Santa Fe, con casi 30 años de carrera artística.
En el intervalo y como él dijo "mientras algunos se toman una Coca o van al baño,
nosotros vamos a cantar algo" y con su guitarra, le regaló a la gente "En el
país de la libertad" y "Canción para Francisca".
Durante la segunda parte del concierto comenzaron a desfilar los invitados, ante los
gritos y los aplausos de los presentes.
Primero fue el turno de su "amigo", Víctor Heredia, con quien interpretó
"La colina de la vida" y con el líder de A.N.I.M.A.L., Andrés Giménez,
entonaron "Cinco siglos igual" y "El embudo" (homenaje a la
Patagonia), con la banda sonando a pleno.
"Viejo sólo y borracho", "Aleluya", "El fantasma de
Canterville", "El imbécil", "La rata Lally",
"Guantanamera", "Pensar en nada" y "Los salieris de Charly",
en la parte más eléctrica y explosiva del excelente show de Gieco.
Un momento muy emotivo se vivió con el tema "Orozco", donde el cantautor
invitó a unos chicos discapacitados para que lo acompañen en la canción.
Luis Gurevich en teclados y acordeón; Marcelo García en batería y percusión; Aníbal
Forcada en bajo y charango; Tancredo en violín, mandolín y guitarra y Eduardo Rogatti en
guitarras acústicas y eléctricas, -integrantes de su habitual banda-, con el guitarrista
invitado, Dragón conformaron la efectiva y compacta agrupación.
En el final, con el público de pie y en un clima de fiesta, el "himno" de
Gieco, "Sólo le pido a Dios", le puso el moño a una noche llena de música,
mensaje y emociones. Cuando miramos el reloj, tres horas y media de show habían pasado
como si nada.
Durante sus conciertos, el cantautor también le brindó un espacio a las bandas Infierno
18, Mitimaes, Los Hermanos Villagra y la participación especial de los pintores sin
manos, Carlos Sosa y Antonella Simán.
Debido a la demanda de localidades, agregó dos funciones, el sábado y domingo próximos.
(Télam)
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