Final de campaña en Morón
(EL BUHO DE MORÓN)-Pasaron las elecciones primarias del 14 de Agosto, pasaron las elecciones generales del 23 de Octubre, pero lo que sigue igual son los paredones y carteles que los que los partidos políticos “tapizaron” la ciudad de Morón…
Todas las fuerzas políticas se habían comprometido a limpiar las paredes y a retirar toda la propaganda proselitista pero la mayoría no han cumplido con su palabra y todo sigue igual que la campaña electoral.
Quien pierde con todo esto? La gente, los vecinos, como usted, como yo, como Doña Rosa, que pagan sus impuestos para financiar esta “fiesta de unos pocos” que gastan cifras increíbles para estas campañas. Encima, queda la ciudad sucia, abandonada, saturada de imágenes que la gente ya no quiere ver, con pintadas en los paredones que a veces llevan años y nadie las blanquea hasta que no llegue una nueva campaña política.
Este año se duplicó este fenómeno porque se desarrollaron dos campañas, una en Agosto y la otra en Octubre, ensuciando la ciudad a lo largo de todos esos meses. Había gente que, cansada de ver por la TV el espacio reservado a los partidos políticos salía un rato a caminar por el barrio y veía las mismas caras de las que escapaba en las paredes, carteleras, pasacalles, columneros. cordones, etc.
Muy atrás quedaron las promesas que hicieron todos los candidatos de limpiar los carteles y paredones que ensuciaron las “cuadrillas de pintada y pegatina” durante las campañas. Aunque hubo algunos intentos no se notó una verdadera limpieza en la ciudad y esto lo vé la gente todos los días cuando sale de su casa.
Todas las fuerzas que compitieron en los comicios cometieron excesos en la exposición de la propaganda partidaria, saturando a la gente común que tiene que ir todos los días a trabajar y nadie le regala nada. Hasta el oficialismo que siempre se jactó de ser transparente, uso a trabajadores en horarios laborales para trasladar boletas, volantes o pegar afiches. Aún después de la veda, cuando aprovecharon para tapar los afiches de las fuerzas contrarias con el conocido cartelito oficial donde pedían unas elecciones “en paz y libertad”.