El PSG pisa fuerte pero duda: de la paliza al Atlético a los fantasmas antes del Chelsea

Un debut arrollador en Los Ángeles El flamante campeón de la Champions League sacó a relucir toda su jerarquía. En el marco de la primera fecha del grupo B del Mundial de Clubes 2025, el Paris Saint-Germain aplastó por 4 a 0 al Atlético de Madrid en el mítico Rose Bowl de Los Ángeles. El partido fue un verdadero monólogo del conjunto parisino, que demostró por qué es uno de los grandes candidatos a quedarse con el título mundial. Fabián Ruiz fue el encargado de abrir la cuenta a los 18 minutos del primer tiempo, marcando el ritmo de lo que sería una noche redonda. Justo antes de irse a los vestuarios, Vitinha amplió la ventaja para darle un golpe casi de nocaut al equipo español.

La pesadilla del Colchonero Para los dirigidos por Diego Simeone, el trámite fue cuesta arriba desde el pitazo inicial. La Araña Julián Álvarez intentó empujar del carro en los primeros minutos con un tiro libre picante que pasó besando el segundo palo. Incluso, al ex River le anularon un tanto a instancias del VAR a los 13 minutos del complemento por una falta en el inicio de la jugada. Todo le salía mal al equipo madrileño. Alexander Sorloth se comió un gol insólito promediando la segunda mitad, perdiendo una chance inmejorable para achicar diferencias. La frustración se hizo evidente con la catarata de tarjetas amarillas que recibió el plantel español, culminando con la expulsión de Clément Lenglet a los 33 minutos. El arquero Jan Oblak hizo lo que pudo para evitar una catástrofe mayor, destacándose con una atajada bárbara ante un remate de Khvicha Kvaratskhelia. Finalmente, la goleada se consumó con los tantos de Senny Mayulu y un penal convertido por Lee Kang-in tras una mano en el área revisada por la tecnología.

El golpe anímico y las dudas de Luis Enrique A pesar de semejante demostración de fútbol en el plano internacional, la realidad inmediata del PSG en su liga local transita por otro carril. El equipo llega masticando bronca tras sufrir una dura derrota por 3 a 1 frente al Mónaco el viernes pasado. Este tropezón generó bastante preocupación en Luis Enrique respecto a la confianza de su plantel. Fiel a su estilo, el entrenador asturiano no anduvo con vueltas y reconoció el mal momento en una charla con L’Equipe. Explicó que, cuando aparecen los problemas, la cabeza es lo primero que se desconecta. Para el técnico, la confianza no es algo que se pueda comprar en el supermercado, sino que se tiene que construir día a día. Admitió que están atravesando dificultades, pero dejó en claro que mantienen intacta la esperanza de dar vuelta la página rápidamente.

La sombra del Chelsea acecha en París Este bajón anímico llega en el peor momento posible, justo en la previa de un duelo clave ante el Chelsea en el Parque de los Príncipes. Los ingleses ya saben perfectamente cómo amargarle la vida al elenco francés. Hay que recordar que, en la final del Mundial de Clubes del verano pasado, los Blues pasaron por arriba al PSG con un contundente 3 a 0, gracias a un doblete de Cole Palmer y un grito de Joao Pedro. Sumado a esto, el actual técnico del conjunto londinense, Liam Rosenior, ya sabe lo que es ganarle a los parisinos de su época como estratega del Strasbourg.

La táctica para dar el batacazo Con un historial sumamente parejo entre ambas instituciones, los detalles van a definir la serie. Teniendo en cuenta el momento de vulnerabilidad que atraviesa el equipo de Luis Enrique, la estrategia del Chelsea parece estar clara. Necesitan salir a morder arriba, metiendo una presión asfixiante desde el minuto cero para forzar un error no forzado en la salida. Lógicamente, sería un suicidio táctico intentar sostener ese ritmo durante los 90 minutos frente al poderío ofensivo que tiene el campeón francés, ya que quedarían expuestos al contragolpe. Sin embargo, arrancar con los tapones de punta y conseguir un gol rápido desde el vestuario podría cambiar por completo la dinámica, no solo del partido de ida, sino de toda la eliminatoria.